Trasnoches y días dormidos,
promesas y lo nunca venido,
ante la flojera y ante el futuro,
mi cuerpo cae vencido,
bajo el calor y encierro de cuatro paredes
lamento no estar estudiando,
más las horas se pasan volando,
en el goce solitario hasta medianoche.
Porque soy la criatura oscura
que mira pasmada hacia la ventana,
que venidera su alma
esclarece frente a la gente,
imán de ilusiones corrompidas
ante la indiferencia,
el masoquista que goza ante la insolencia,
el corazón que "piensa",
el cerebro que no razona.
Las cascadas que fulminan y germinan
durante lecciones una y otra vez aprendidas,
la confusión hecha persona,
la poseedora de fragmentos de crisis,
palestina en caos con isis,
israel con él,
así con aquel,
muros redundantes enfermos,
llenos de espejos que gritan y trizan,
así como imagino mi cuerpo mientras piensa todo esto