Tan nefasto como globo
que se protege de espinas,
engrasando al cuerpecillo
de vaselina,
a los osos que se abocanan
de todo
el cuchitril
que se apodera del firmamento,
codornices revueltos que se materializan,
de reojo buscando ya su peral,
ya que sin vivir,
viven el inminente memento,
y el inmanente des-sustento,
del anhelo descontento.
del anhelo descontento.
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